No encuentro forma alguna de concretizar sensaciones tan inexplicables. Ni siquiera existen palabras que le hagan justicia al depósito de turbaciones que encajaron en mi vida de un momento a otro. Yo no las invité a quedarse, pero ahí están; atosigándome, invadiéndome, acechándome hasta fatigarme.
A veces me da por caminar sin rumbo.
Camino hasta exacerbar la melancolía. Buscando la calma; Una caza intensa de redención para algo que jamás había sentido hasta ahora.
Inclusive hoy, no sé como terminar ésto que comencé a escribir hace más de 6 meses atrás. Quizás éste es un buen final o al menos adecuado dentro de la lógica del escrito.

ufff cuático! algo te está pasando, lo sé
ResponderEliminar