Me gustaría comenzar diciendo
que espero que al escribir este texto me redima un tanto. Son las 8 am y no puedo
concentrarme en mis labores, por lo que decidí volver a la escritura. También anhelo
que a pesar de que no escribo en español hace tiempo, las cosas sean comprensibles a los intencionales lectores.
Estoy tan molesta, tan
decepcionada y tan marchita porque idealicé e idealizar es desequilibrarse. Es como
caer en un sueño forzado. Si las cosas fueran buenas de verdad no idealizaríamos,
pero lo hacemos igual ¿Por qué? Ni idea, pero de que me lo busqué debo
admitirlo.
Consejos, murmullos, discursos, “haz esto” y “no hagas aquello” son pan de cada día.
Igual sigo cometiendo los mismos errores y no es culpa de ellos. Mía solamente
es la culpa. La buena gente te puede dar un pulcro manual de vida, pero no controlarte.
Depende de ti el cambio y en este caso de mí.
Para lograr un cambio necesitas
estar harto de una situación y mucha perseverancia (más rápido el procedimiento
si tienes poder), como ha ocurrido a lo largo de la historia y sus
acontecimientos. Yo no había llegado a estar “harta” hasta hoy que desperté así. Fue
con efecto retardado. Mi empacho alcanzó el nivel de no poder hacer mis
quehaceres. Los “Arrgh” salían sin esfuerzo de mi boca y los pensamientos eran
confusos, horribles, aturdidores y asquerosos. Tanto es mi asco que tuve que
vomitar estas palabras para sentirme mejor (qué mejor manera de despertar). Al menos ya cuento con la primera condición del cambio.
Debo ordenar mis pensamientos,
debo aclararme y pasar este mal rato lo mejor posible. Aprender de esto y no
dejar que interfiera de manera negativa con mis propósitos. Otra vez este lugar
no es lo que era: ahora es un desafío. Repito que la culpa es mía y solo mía.
Si terceros han intercedido y han cooperado con la causa, ha sido de
manera inconsciente. No hay malos en el final de este cuento.

Todo río encuentra siempre su propio cauce natural.
ResponderEliminarEsa es la razón por la que la Alameda siempre se inunda en invierno;
es el pobre Río Mapocho que quiere volver a fluir por donde le corresponde.
Creo que mi analogía es muy idiota, pero tengo fe, es más, sé que la entenderás :)